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Mostrando entradas de junio, 2009

Con la btt por el monte, hasta la presa El Milagro

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Hemos aprovechado la mañana del domingo para darnos un paseo, largo, todo hay que decirlo, hasta la presa que abastece de agua a nuestro municipio: embalse de El Milagro, en el término municipal de Mirueña de los Infanzones.
Nos hemos juntado Miguel Manjón, el mi Juli, Pedrote, Pedro "Alaraz", Carlos Elías y yo mismo... ¡Y hemos disfrutado de lo lindo por estos parajes repletos de encinas y grandes bloques de piedra!
Salimos temprano desde Peñaranda, pasando por Bóveda del Río Almar, Mancera de Abajo, Mancera de Arriba, Pajarilla, Mirueña, embalse de El Milagro, Torneros, Blascomillán, Duruelo, Mancera de Abajo (donde nos encontramos con Manolo "Opel" y Juan "el hijo del viento"), Bóveda y Peñaranda.
Un bonito día para disfrutar de los amigos, la naturaleza y el deporte.
La presa, por cierto, presenta buena cantidad de agua. Creo yo que no tendremos problema de sequía en el mes de agosto...
Y al pasar por el parque de El Inestal, nos encontramos con Geobizarri…

¡Seguimos dando pedales!

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Aunque el calorcito ya se va haciendo notar, siempre se encuentra un hueco para compartir unos kilómetros (y unas risas, galletas, comentarios...) con los amigos.
Una vez más volvimos a nuestra zona de Malpartida y alrededores para disfrutar de las fincas, las encinas, los arroyos (ya casi secos), la btt, los callejones de piedra...
¡Y es que esta zona sigue dando mucho juego!

Aquí podéis ver las fotos del tío Miguel.

¡Seguimos en acción! Otro día más... y mejor...

Transmorucha´09, ¡una gozada!

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¡¡Qué llueve!!
Pues que llueva... ¡No hay que tenerle miedo!

¡Yeah...!
Estupenda faena la de esta octava edición en la que los transmoruchos, un año más, llegaron desde diversos puntos del mundo mundial para torear en esta extensa provincia charra.
Todos ellos, en general, llegaron sobrados a la muleta, largos de embestida y cabeceando en las zonas tendidas o las que presentaban barro.
Las bicicletas en su punto, justas de trapío, descaradas todas de cornamenta y gordas de los cuartos traseros (¡pedazo de alforjas!). Pero los transmoruchos las dominaron bien con el capote, peleando y apretando con fuerza en varas, echando la cara arriba para sobrepasar las cuestas y sin amilanarse ante las adversidades escondidas en los charcos.
Todos llevaron estupendamente las banderillas, pinchos y cervezas. Admitiendo bien el capote después de cenar, no hizo falta en ningún momento el descabello y doblamos sin problema las patas ante la esterilla y el saco sin ofrecer apenas resistencia...
Faena lucida, …